Nandy Dávila es uno de los DJ's mas respetados en Tampa, Florida. Nacido y criado en Ponce, Puerto Rico con su padre, Amedee Dávila, quien fue retirado del Army. Comenzó su carrera a mediados de los 80's, como maestro de ceremonias en bailes locales en Puerto Rico.
Se mudo a los Estados Unidos en 1987, donde ha obtenido varios puestos de trabajo en diferentes empresas dentro de los medios de comunicación en New Jersey, Filadelphia, Boston, Connecticut y actualmente en Tampa, Florida. Nandy ha trabajado como Director Musical, Locutor de Programas Mañaneros, Director de Programación, Director de Promociones. Además ha sido portavoz de muchos de nuestros anunciantes, tales como Doctores, Restaurantes, Compañías de Seguro, Distribuidores de Autos y Discotecas.
Nandy, como padre y esposo, disfruta de compartir en su tiempo libre con su familia y amigos. Cuando no está detrás del micrófono, se dedica a entrenar pequeñas ligas de baseball. Le gustan las motoras, la pesca y correr. El carisma de Nandy siempre lo hace brillar, dentro y fuera del aire.
EL AMOR PROHIBIDO DE SELENA
by NANDY DAVILA,posted Aug 20 2012 1:41PM
FUENTE: UNIVISION.COM
Amor Prohibido es uno de los éxitos musicales más recordados de Selena, pero ese mismo nombre podría envolver no sólo el título de una canción, sino la verdadera historia que la ‘Reina del Tex-Mex’ vivió meses antes de fallecer, cuando sostuvo una relación amorosa con el médico cirujano Ricardo Martínez. Ese amor oculto se reveló a través de una emisión especial de Primer Impacto, quien tuvo la exclusiva con los involucrados en este tórrido romance que hoy sale a la luz 17 años después.
Ricardo Martínez es el nombre de ese amor secreto que mantuvo la intérprete de Amor Prohibido, y con el que supuestamente se iba a fugar a Brasil días antes de morir, según reveló Yolanda Saldívar en una entrevista exclusiva para Primer Impacto.
Saldívar comentó que Selena tenía este amor prohibido porque nadie la entendía: “La gente creía que ella estaba muy feliz y gustosa y no era así. Íntimamente ella sufría, yo la vi llorar muchas veces…. No tenía apoyo”.
Según la también asesina de Selena, su esposo Chris Pérez "como marido, lo que ella quería hacer en su carrera no la estaba soportando, y en la vida personal, ella no tenía el apoyo de su esposo. Y el doctor Martínez le estaba representando el amor de un padre, el amor de un esposo. El le estaba presentando la luna y el cielo y ella miraba eso como una oportunidad de ser feliz".
Pero en esta revelación de Primer Impacto, también habló el amante de Selena, el doctor Martínez, quien afirmó que sí estaban enamorados, pero que en ningún momento pensaban fugarse y mucho menos la presionaba con revelar la verdad, como Yolanda lo afirma.
“Yo prefiero que digan que yo tuve una relación de amor, pero lo que no voy a permitir es que se digan todas las cochinadas que se han dicho… No existió ninguna fuga ni mucho menos. Dentro de su planning de negocio, yo le dije ‘tengo unos contactos importantes en Brasil para que te hagan tu línea de perfumes”, comentó.
Por su parte, Chris Pérez, esposo de Selena comentó que sí conocía al doctor Martínez, pero desconocía que fuera amante de su mujer: “Siempre estábamos juntos. Teníamos personalidades diferentes, ella era muy extrovertida, y yo siempre en mi mundo”.
Estas revelaciones acerca de la vida privada de Selena dan un nuevo razonamiento sobre las causas de su muerte, pues después de 17 años, aún no se sabe porqué se encontró con Yolanda Saldívar en la habitación número 158 de un motel en Corpus Christi.
Según Yolanda, ese día, el 31 de marzo de 1995, sostuvieron el encuentro donde discutieron de su viaje a Brasil y del negocio. Aseguró que no aprobaba lo que Selena quería hacer y no quería seguir siendo su cómplice. También comentó que le exigía a Selena que “su padre me dejara en paz, que nosotros andábamos haciendo se acabara, porque ella no iba a decir. Que todo terminara que siguiera su camino”.
Pero el desenlace de esta discusión ya todos lo sabemos, y de acuerdo con Yolanda Saldívar, antes de que Selena muriera “yo le dije a ella ‘hasta la muerte, mija, guardo tu